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Siguiendo la estela de "Aguirre, la cólera de dios" y 10 años mas tarde Herzog con prácticamente el mismo equipo técnico, protagonista (Kinski), escenarios similares y unas bases argumentales muy parecidas, nos presenta "Fitzcarraldo".

La película empieza con un Kinski remando para ver a Caruso actuar en el teatro amazonas de Manaos (en plena fiebre del caucho de finales del XIX), de hecho la impresión que tenemos es que ya detrás de este comienzo habría material para otra película (como se confirma después con su obsesión anterior, el ferrocarril atravesando plena selva amazónica.....que le llevaria a la ruina). Ahora su nueva obsesión y el motor de todo Fitzcarraldo es construir una ópera en Iquitos.

Una de los grandes valores que encontramos en "Fitzcarraldo" es, sin dudarlo, todo ese sabor auténtico que desprende la pantalla y la clave de esto es fácil encontrarla, Herzog rueda en la realidad y no con efectos ilusorios, los indígenas son auténticos, el barco subiendo por el montees auténtico, el cambio del paisaje con talas incluidas es auténtico, los escenarios son auténticos.....alguien se imagina la cara de un productor contándole una película así???? :-DDDD , de hecho (como era previsible) el rodaje fue un infierno en todos los sentidos y Herzog termino aportando todo su patrimonio (en realidad muchas de las obsesiones del protagonista se podrían encontrar en el propio Herzog).

Otro de los grandes aciertos es Klaus Kinski, es el actor perfecto para este papel (como ya lo fue en Aguirre) y es también por su autenticidad, Kinski, excéntrico como pocos, tenía estos papeles hechos a su medida, genial la escena del campanario.....es que me la creo toda enterita. También mencionar el papel de una de las grandes actrices europeas, Claudia Cardinale, en el papel de esposa.

Como no podía ser de otra manera una de las características del cine de Herzog se encuentra aqui muy presente, la naturaleza en su estado más salvaje, siendo en este caso los escenarios de la jungla amazónica la gran protagonista, presente en cada momento y mostrando como la mano del hombre hace cambiarla y manipularla (impresionante ver como talan esas moles mastodónticas de árboles) sin olvidarse de una parte tan fundamental como son los propios indigenas de la selva a los que dará un papel imprescindible. Por cierto, encantadores los atardeceres amazónicos, que tanto le debía fascinar a Herzog por la cantidad de veces que aparecen en la cinta, en cierta medida aporta una dosis de tranquilidad ante esta locura de argumento y de protagonista.

Por supuesto y aunque Herzog y Kinski parecen que se comen toda la película gran parte de todo este mérito hay que dárselo también a su equipo, empezando con esa música enigmática de Papol Vuh y ese sufrido director de fotografía que tuvo que ser Thomas Mauch.

Para terminar y a modo personal comentar que "Fitzcarraldo" me parece una película realmente buena, una locura difícil de encontrar, un retrato excelente de un sueño obsesivo, pero haciendo la inevitable comparación,"Aguirre...." me entusiasma mas y me parece que se encuentra un peldaño por encima de "Fitzcarraldo".

1/10/2007 (21:28)